Las numerosas bajas que sufrirá el equipo el 9 de agosto, día que se disputa la Supercopa de Europa ante el Sevilla, obligan a Zinedine Zidane a variar el sistema táctico. Las lesiones de Cristiano Ronaldo y Keylor Navas, unidas a la tardía incorporación de Gareth Bale, condicionarán el once blanco.

El Real Madrid se estrenará en partido oficial en 15 días, jugándose el primer título de la temporada ante el Sevilla. El encuentro tendrá lugar en Trondheim (Noruga) el 9 de agosto. Pese a las dos semanas que aún restan para la disputa del choque, Zidane se enfrenta a la difícil tesitura de formar un once de garantías, debido a las incorporaciones de sus internacionales y las lesiones de algunos hombres importantes. Por estas razones, el técnico francés ya está barajando las distintas alternativas que maneja de cara a la cita por el título europeo.

En primer lugar, el galo no podrá contar con Keylor Navas, aún recuperándose de su operación del talón de Aquiles. El guardameta fue intervenido el pasado 9 de junio, y pese a que ya está realizando trabajo específico sobre el césped, no llegará totalmente recuperado al choque. Zidane pretende que el portero llegue en plenas condiciones al estreno liguero y no arriesgará lo mínimo con el tico. El hueco del portero costarricense será ocupado por Kiko Casilla, que ya demostró la temporada pasada que está totalmente capacitado para defender la portería madridista.

En la línea defensiva, Marcelo, Carvajal y Varane serán fijos, a la espera de conocer quién será el cuarto zaguero. Nacho Fernández es quien tiene más opciones de ocupar esa plaza, pues Pepe está prácticamente descartado, debido a su tardía incorporación a la disciplina blanca, y Sergio Ramos no llegará en plena forma al choque.

El cambio de sistema que se plantea Zinedine Zidane comienza a partir del centro del campo. El francés, que utilizó la temporada pasada en la mayoría de ocasiones un 4-3-3, aclaró que la “BBC” es innegociable para él . Al encuentro del 9 de agosto solo Karim Benzema llegará en plenas condiciones, pues Cristiano Ronaldo (descartado debido a su lesión) y Gareth Bale (comenzará a entrenar el 1 de agosto) no podrán ser de la partida ante el conjunto sevillista. Debido a estas dos capitales bajas, el técnico francés podría colocar sobre el terreno de juego un 4-4-2 en el que Casemiro e Isco serían titulares (los otros dos puestos del medio del campo serán para Kovacic, Modric o Lucas Vázquez) y Álvaro Morata y Karim Benzema ocuparían la línea atacante.

El técnico francés ya ha utilizado juntos a los dos delanteros en los entrenamientos que está realizando el Real Madrid en Montreal. La prueba se saldó con éxito, pues ambos jugadores mostraron gran compenetración y entendimiento. Zidane ensayará con esta nueva variante ofensiva en los tres amistosos que los blancos disputarán en tierras estadounidenses, a la espera de la evolución de Bale para la Supercopa. Pese a disponer de poco tiempo para su preparación, el galés podría disputar minutos en la cita europea.

Por lo tanto, y a la espera de la llegada de sus internacionales, la opción del 4-4-2 es la que cuenta con más opciones de ser utilizada por Zinedine Zidane. Además, los amistosos que disputarán los blancos servirán como pruebas para la definitiva confección del once blanco.

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